Recuerdo que era un sábado de Abril cuando nos dirigimos a la plaza de Barranco a sentarnos por allí bajo la lluvia y la neblina. Mientras el tiempo corría nos fumabamos un porrito de marihuana. Estefania se mantuvo muy concentrada hablando con André y para no aburrirme decidí entablar una conversación con Alexis. No recuerdo exactamente de que hablamos toda la noche, solo puede recordar la lluvia y lo "stone" que estaba en ese momento. Creo que ese día intercambiamos teléfonos y correos electrónicos... en fin, lo agregé al msn y nos quedábamos horas hablando de mil temas. Debo admitir que fluíamos muy bien.
Un fin de semana, mi papá decide dejarme sola en casa, luego de una extensa pelea típica, por el mismo tema de siempre "reuniones familiares", estúpida y aburrida familia. Realmente no tenía ganas de salir, quería quedarme en casa, haciendo algo tranquilo y a eso le sumaba mi falta de dinero. Así que llamé a Alexis para que viniera a mi casa, para tontear un rato y no aburrirme. Obvio que él acepto.
Estuvimos en mi sala escuchando reggae y fumándonos un porro de marihuana mientras teníamos nuestras conversaciones estúpidas. Yo no tenía ni idea de lo que hablábamos en ese momento, solo me quedaba colgada mirando sus ojos grande y pestañosos, sus cejas perfectas, su piel tersa y blanca, sus labios que parecían tener sabor a sandia. Justo en ese momento me di cuenta de que me gustaba como MI ER DA!
Fueron pasando las horas y el Pisco subía a mi cerebro. El trago y la marihuana son una pésima combinación en mi organismo. Él me hablaba de constelaciones, planetas y demás cojudeces y yo solo pensaba: "Quiero besarlo " . Fue entonces que llegó el momento, me besó y no recuerdo como fue, solo sé que me beso. El movimiento de sus labios contra los míos se hacia cada vez más intenso, sus manos iban acariciando mi espalda hasta llegar a mi trasero, mientras yo lo apretaba contra mi pecho y no lo dejaba respirar ni un segundo. Debo admitir que en ese momento me internalizaba la frase: " No voy a tener sexo con él, me gusta en serio y no la puedo cagar" . Pero ahí estaba, en mi cama de 2 plazas, sobre mi edredón verde limón teniendo sexo, drogada y un poco consciente. Sí, LA CAGE.
Fueron pasando los días y como ha de suponer, Alexis y yo solo nos veíamos para pasarla "bien", como él solía decir, estuvimos saliendo casi un año. Los encuentros constantes y las horas que pasábamos juntos hacían más fuerte nuestra seudo relación. Todo el tiempo era genial a su lado, considerando que casi siempre estábamos drogados o borrachos.
Pese a que me considero una persona un poco fría y a eso le agrego mi pánico a volver a enamorarme, no pensé que Alexis me generaría algún tipo de sentimiento fuerte, pero era inevitable. Casi siempre nos veíamos. Él vive solo en un departamento en San Miguel y aprovechando la soledad de su casa, poníamos música en alto, comprábamos alcohol, prendíamos nuestros wiros y así pasábamos nuestros días. Huyendo de la realidad.
Después de mi ultima y única relación, me juré que saldría con un chico que tenga buenas cualidades, debía ser educado y mucho mejor que mi primer enamorado. Con una familia ejemplar, un chico dedicado, con futuro e interesante. Osea, un broder pavo y sano. Pero creo que volé demasiado. Alexis era desordenado, ebrio, drogadicto, era huérfano de mamá, le gusta la adrenalina, nada culto y pensaba muy poco en su futuro. Para ser sincera, a veces me cuestionaba por que me estaba enamorando de una persona así. Era todo lo contrario de lo que me plantee alguna vez. Sin embargo, sabía que estaba mal, que mi situación tenía muchas posibilidades de ir de mal en peor.
Nuestra salidas eran muy sexuales y bohemias. Los momentos que estaba a su lado, las horas, las madrugadas eran espectaculares porque tenían una alta dosis de adrenalina, pero cuando salía por esa puerta nuevamente me sentía vacía, sola y confundida. Pasaron 5 meses y la situación empezaba a desesperarme, me generaba ansiedad, confusión y miedo. Me estaba enganchando y tenía intentos desesperados por evitar dicho sentimiento. Yo necesitaba sentirme segura, necesitaba tenerlo a él pero solo para mi. Empece a desarrollar una obsesión, tenía sentimientos encontrados. Buscaba problemas de cualquier tipo, porque en nuestra reconciliación, me demostraba que yo era completamente suya, que en la cama podíamos ser solo uno y la pasión que desbordábamos se sintiera por toda su habitación. Definitivamente el tiempo, el espacio, el mundo y todo lo abstracto había tomado su nombre.
No podía más me estaba enamorando jodidamente de Alexis y necesitaba saber que pasaría después.
Exacto, quería ponerle una estúpida etiqueta a nuestra "relación". Así que, decidí ir a su casa en busca de una respuesta que concrete nuestro "todo".
Mientras estaba en el micro rumbo a San Miguel pensaba en todo y por momentos, mi orgullo se manifestaba en fuertes sensaciones de querer salir corriendo y regresar las 2 horas de viaje que había hecho. Pero ahí estaba, parada afuera de su departamento, cagandome de miedo. Realmente tenía que ser yo la tenga que venir en buscar de una respuesta? - me preguntaba a mi misma -
!Qué patética me sentí!
Toque el timbre, y el abrió la puerta, con una expresión fuera de lugar y asombrado de verme ahí a casi media noche.
- ¿Que haces aquí? - me preguntó con voz desconcertada -
- Necesito hablar contigo.
- ¿Sobre?
- NOSOTROS.
- nosotros? ... a esta hora? - Dijo con expresión confusa
- Déjame entrar - saqué su mano de la puerta y entré -
El escenario era totalmente extraño. En su mesa había un paquete de coca, cops de marihuana, latas de cervezas vacías, botellas de whisky a medias, 2 vasos y ropa tirada en la alfombra de la sala. Estaba realmente confundida, mi intuición de mujer no me podía fallar sabía que ahí había alguien más o que había estado con alguien minutos antes.
- Con quien has estado?
- Con nadie, solo estuve bebiendo un toque y parchando
- Dime la verdad webón! con quien chucha has estado?!!!!
- Que pasa? has venido para hablar o a pelear? ESTAS LOCA!
Definitivamente en esos momentos me preguntaba en quien había depositado mis sentimientos. Me decía una y otra vez que no era esa persona a la que quería a mi lado. Él no necesitaba una enamorada, no se merecía a alguien como yo a su lado. Lo que él necesitaba era un centro de rehabilitación, un psiquiatra y unos padres que se preocuparan y le dieran amor.
Di media vuelta y me dirigí a la puerta. Mis deseos de hablar con él habían desaparecido por completo. Había visto la cruda realidad. Mi futuro en 30 segundos.
Es cierto, cuando digo que buscaba algo intenso, pero no de esa manera, no con una persona así. Lastimosamente era demasiado tarde me había ilusionado, lo quería y me había empezado a enamorar. Me daba falsas esperanzas, me engañaba a mi misma con la estúpida idea de que si no fuera por esa maldita adicción, el seria una buena persona, sin embargo en el fondo sabía que eso no bastaba para mi. No bastaba con que supiera que lucido llegara a ser una persona buena, cariñosa y hasta incluso tierna. No podía cumplir vivir pendiente de él, de sus problemas, no podía hundirme en su mierda. No podía estar a su lado, quería pero no podía, simplemente porque no me lo merecía.
Me sentía decepcionada de mi, porque había traicionado mis ideales, mis parámetros y había sobrepasado mis limites. Mi dignidad se había ido al suelo porque jamas debí ir a buscarlo para pretender aclarar un "nosotros". Aparecerme en su departamento a la media noche, con ganas de definir nuestra "situación" a pesar de que estaba casi segura de que había alguien más esa noche, y él la tenía escondida en su habitación.
Por supuesto, que poco tiempo después me enteré que se llamaba Sandra y era su nueva "amiga".
Hace meses que no sé de él, lo borré de mi vida y es más que obvio que él no se tomo la molestia de buscar comunicación conmigo. Pese a su indiferencia a tantos "momentos" compartidos, sé que el huye al igual que yo. Huye de su realidad, de sus miedos, del amor, de los sentimientos verdaderos. Quizás por eso lo quería, por eso me estaba enamorando, porque ambos siempre escapamos, y digo siempre por que cuando decidí afrontar todo, dejar mi pesimismo y mi actitud negativa atrás, él también decidió escapar con todo esa mierda, su mierda y mi mierda; yo solo escapé del hoyo en el cual él me quería hundir.